Mérida y lo que hay alrededor
Mérida es la capital de Yucatán y una ciudad grande de tierra adentro, a diferencia de todo lo demás que se reserva desde el Aeropuerto de Cancún. Su centro histórico se organiza alrededor de la plaza principal y de la catedral, y el Paseo de Montejo concentra las casonas antiguas convertidas hoy en museos, cafés y hoteles. Aquí se viaja por la ciudad, no por la playa.
También es la base natural para el interior de la península: zonas arqueológicas, cenotes y haciendas restauradas repartidas por los alrededores, muchas de ellas convertidas en hotel. Eso explica el perfil de quien reserva este traslado, que suele ser gente que combina unos días de costa con unos días de tierra adentro y que viaja con equipaje para las dos cosas.
La carretera de Cancún a Mérida
El camino se hace por la autopista de cuota que cruza la península de este a oeste pasando cerca de Valladolid, y son unas tres horas y media casi sin parar. Existe también una carretera libre que va pasando por pueblos, más lenta y con muchos más altos. Las casetas van incluidas en el precio: los $7,649.82 MXN del viaje sencillo no llevan sumas después.
Al ser un camino tan largo, el vehículo privado deja de ser una comodidad y pasa a ser lo que hace el viaje llevadero, sobre todo con niños o con personas mayores. Te paras a comer, a estirar las piernas o a ir al baño cuando haga falta, el equipaje va contigo todo el camino y no tienes que amarrarte al horario de nadie ni a las paradas que imponga un autobús de línea.
Paradas de camino y llegada
La ruta pasa relativamente cerca de lugares que mucha gente quiere ver el mismo día en que viaja. Una parada corta para comer o para cargar gasolina entra dentro del camino sin más trámite; si lo que quieres es bajarte a conocer una zona arqueológica o un cenote con tiempo, dinos al reservar, porque eso ya no es un traslado directo y se cotiza aparte.
En Mérida entregamos en el centro histórico, en el Paseo de Montejo, en la zona norte y Altabrisa, y en las haciendas de los alrededores. El centro tiene calles angostas de un solo sentido y la numeración va por calles pares e impares, así que danos la dirección con los dos cruces; con eso el chofer llega a la puerta sin dar vueltas a la manzana buscando el número.