Así es la llegada a la terminal
Cuando aterrizas en Cancún pasas migración y aduana antes de llegar a la sala de llegadas, y ahí empieza la parte incómoda del viaje: un pasillo largo lleno de mostradores que te ofrecen transporte, tours y estancias con su presentación de por medio. Ahí es donde mucha gente pierde media hora y termina sin saber bien a qué dijo que sí. Con un representante esperándote con un letrero con tu nombre, ese pasillo lo cruzas de largo.
Te recibimos adentro de la terminal donde aterrices, no en la banqueta ni en un estacionamiento del otro lado de la calle. Si tu vuelo llega antes de tiempo, si te toca fila larga en migración o si el equipaje tarda en salir a la banda, la espera no se cobra: seguimos el número de vuelo que nos diste al reservar, y el chofer sabe a qué hora saliste de verdad, no a qué hora estaba previsto que salieras.
Al norte o al sur del aeropuerto
Del aeropuerto salen dos direcciones y conviene tener claro cuál te toca antes de comparar precios. Hacia el norte quedan la Zona Hotelera de Cancún, Puerto Juárez, Punta Sam y Costa Mujeres, todos a menos de una hora de la terminal. Hacia el sur, la Carretera Federal 307 corre pegada a la costa y va pasando por Puerto Morelos, Playa del Carmen, Puerto Aventuras, Akumal y Tulum, de media hora a dos horas de camino según hasta dónde bajes.
Por eso aquí el precio no se cobra por persona ni por maleta, sino por destino: lo que cambia de una tarifa a otra son los kilómetros, no cuánta gente sube. Un grupo de dos y uno de ocho pagan lo mismo por el mismo camino, con casetas e impuestos ya incluidos y sin sumas al llegar. Si tu hotel queda en un punto intermedio que no sale en la tabla, lo cotizamos con el mismo criterio y con el precio cerrado antes de reservar.
Vuelos de madrugada y salidas temprano
A Cancún llegan vuelos a toda hora, y buena parte de los que vienen de Europa aterriza ya de noche. A esa hora el transporte compartido sale con mucha menos frecuencia, los mostradores del pasillo de llegadas están cerrados y ponerte a negociar tarifa con alguien en la banqueta es la peor manera de empezar el viaje. Trabajamos las 24 horas del año y una reserva de noche se hace igual que cualquier otra, con el mismo precio publicado.
Con el regreso pasa al revés. Muchos vuelos hacia Estados Unidos y Canadá salen a media mañana, así que hay que pasar por ti de madrugada, justo cuando más tráfico entra al aeropuerto. Cuando reservas redondo sacamos esa hora con tu destino y tu vuelo enfrente, contando el camino y el tiempo de documentar, y te la confirmamos un día antes para que nadie ande adivinando cuánto margen conviene dejar.