Quién se queda en el centro
Al centro llegan tres tipos de viajero muy distintos. El que viene por trabajo y necesita estar cerca de oficinas y bancos; el que aterriza y al día siguiente agarra camión hacia Mérida, Tulum o Chetumal desde la central del centro; y el que se queda varios días en un departamento porque el hospedaje sale bastante más barato que en la franja de playa y aun así tiene la ciudad entera al lado.
Lo que te encuentras aquí también es distinto. El Mercado 28 y el Mercado 23 son mercados de verdad, con puestos de comida y artesanía; sobre la Avenida Yaxchilán se juntan restaurantes y cantinas; el Parque Las Palapas se llena de noche de puestos de antojitos. Nada de eso está en el bulevar de los hoteles. Quien se queda en el centro suele venir por esa parte de Cancún, y le sirve un traslado que lo deje justo en su calle.
Cómo darnos una dirección del centro
El centro de Cancún no se ordena por calles largas sino por supermanzanas: bloques numerados, con andadores por dentro y calles que cambian de nombre al entrar en ellos. Los mapas del celular se pierden ahí seguido, y una dirección incompleta deja al chofer dando vueltas por fuera de tu manzana mientras tú esperas en la banqueta con el equipaje y sin saber qué está pasando.
Evitarlo es fácil. Al reservar escribe la supermanzana, la manzana y el número o lote de donde te vas a quedar, y agrega una referencia que se vea desde la calle: una avenida, un parque, la tienda de la esquina. Si la entrada es peatonal, dilo también y acordamos un punto de encuentro exacto. Con esos datos el chofer llega derecho, y si algo no cuadra te marca antes de andar dando vueltas.
Pagos, horarios y el regreso al aeropuerto
El servicio corre a cualquier hora, y en el centro eso pesa más de lo que parece: muchos vuelos llegan tarde y la ciudad se ve distinta de noche si es tu primera vez. Con el número de vuelo seguimos tu llegada y el chofer ajusta su hora sin cobrarte. Al reservar ves el precio cerrado de la unidad completa; lo pagas con tarjeta o PayPal en ese momento, o en efectivo al chofer, en pesos o en dólares.
Para el regreso, el viaje redondo te quita la parte incómoda: salir a buscar taxi en la calle con maletas y ponerte a negociar tarifa. Te proponemos la hora para pasar por ti en la dirección que nos diste, según tu vuelo, y tú la confirmas. Si te quedas dentro de una supermanzana, el chofer llega hasta la puerta; si la entrada es peatonal, acordamos un punto de encuentro claro al confirmar tu reservación.