Playa Mujeres y quién viaja aquí
Playa Mujeres no es una ciudad ni una avenida de hoteles: son propiedades grandes, separadas entre sí, con su propia playa y sus propios accesos, en un tramo de costa al norte de Cancún rodeado de manglar. No hay corredor comercial que las una ni vida de calle alrededor, y justo por eso la gente la escoge. Quien quiere bares sobre la banqueta se queda en la Zona Hotelera; aquí se viene a otra cosa.
Por el tipo de viaje, el traslado también cambia. Muchos llegan en luna de miel, para una boda o con niños chicos, y se quedan una semana o más, con equipaje pesado y con ganas de no volver a moverse hasta el regreso. Una unidad privada que sale cuando aterriza tu vuelo y entra derecho al resort te resuelve el único tramo incómodo del viaje, que es justo el primero.
Accesos con caseta: lo que necesitamos saber
Las propiedades de Playa Mujeres tienen accesos controlados: una caseta de vigilancia al inicio del camino privado, donde se registra la unidad y se confirma que hay una reservación a nombre del huésped. No es un trámite complicado, pero sí pide que los datos coincidan, y por eso te pedimos el nombre exacto del resort al reservar, tal como aparece en tu confirmación de hotel.
Con esos datos el chofer entra hasta el lobby y ahí te deja con el equipaje, que es donde empieza tu registro en el hotel. Si la reservación está a nombre de otra persona de tu grupo, dilo al reservar para que el nombre que damos en la caseta sea el correcto. Y si vas a un condominio o a una villa privada en lugar de un resort, agrega el número de unidad: los accesos internos no se resuelven solos.
Vuelos de noche, niños y el regreso
Muchos vuelos a Cancún aterrizan al final del día, y a esa hora Playa Mujeres es una carretera oscura con accesos poco señalizados. Seguimos tu vuelo con el número que nos das al reservar, así que tu chofer está ahí cuando sales, aunque hayas llegado tarde; la espera no se cobra. Si viajas con bebés o niños chicos, pide las sillas junto con tu reservación y dinos las edades: van puestas desde el aeropuerto.
Para el regreso conviene el viaje redondo. La zona está apartada y no es cosa de salir a la avenida a levantar un taxi: aquí no hay avenida. Con el redondo, la hora para pasar por ti se acuerda según tu vuelo y el chofer llega hasta el lobby del resort. Puedes pagar con tarjeta o PayPal al reservar, o en efectivo al chofer, en pesos o en dólares, sin que cambie el monto.