El pueblo, el muelle y el arrecife
Puerto Morelos conserva la plaza central a unos pasos del mar, con el muelle y el faro inclinado que quedó chueco después de un huracán y que terminó siendo el símbolo del pueblo. Frente a la costa corre la barrera que protege el Parque Nacional Arrecife de Puerto Morelos, y de ahí sale la vida del lugar: lanchas de esnórquel, buceo y pesca que trabajan casi todo el año.
Es un destino de ritmo lento comparado con Cancún o con Playa del Carmen: se camina, se come pescado frente al muelle y se duerme temprano. Llegan muchas parejas que quieren playa sin ruido, familias con niños chicos y buzos que vienen por el arrecife. También es la base de quien viene pocos días y no quiere gastar medio día de ida y otro de vuelta en carretera.
Dos Puerto Morelos, no uno
El nombre cubre dos zonas separadas. La del mar es el pueblo de siempre, con la plaza, el muelle y los hoteles chicos de la playa. La otra queda junto a la Carretera Federal 307, donde están la colonia Joaquín Zetina Gasca y los resorts grandes del tramo. Entre las dos hay un camino recto que las une, pero no es distancia que se haga caminando con el equipaje de un vuelo.
Por eso al reservar dinos cuál te toca: un alojamiento del tramo de la carretera y otro del muelle no están en el mismo punto aunque compartan localidad, y el chofer lo necesita saber desde antes de salir del aeropuerto. En el precio da igual, porque las dos partes entran en la misma zona: $899.82 MXN el viaje sencillo para 1 a 8 pasajeros y $1,799.64 MXN el redondo, lleguemos de un lado o del otro.
El destino más rápido desde la terminal
Media hora de camino te cambia la manera de planear el viaje. Con un vuelo que aterriza tarde, Puerto Morelos es de los pocos destinos de la costa a los que llegas sin que se te vaya la noche entera en carretera, y con un vuelo de salida temprano no tienes que levantarte de madrugada, como sí pasa desde Akumal o desde Tulum, donde hay que descontar más de una hora de carretera antes de documentar.
Eso también lo hace práctico para estancias cortas y para quien tiene una escala larga o una sola noche antes de seguirle. Estar cerca no cambia nada de lo demás: te seguimos recibiendo adentro de la terminal con un letrero con tu nombre, la espera sigue sin costo si el vuelo se retrasa y el precio sigue cerrado antes de reservar, con casetas e impuestos incluidos.